La hormona GDF15 vinculado al riesgo materno de náuseas y vómitos durante el embarazo
La doctora Marlena Fejzo ha dado con el origen de las nauseas en el embarazo y abre la puerta a crear un medicamento para evitar la hiperémesis gravídica

El 80% de las embarazadas sufre náuseas durante los primeros meses de gestación. Pero entre un 1% y un 2% de ellas vomitan hasta 50 veces al día, pierden peso, se deshidratan y en los casos más graves, acaban hospitalizadas. Es una enfermedad incapacitante llamada hiperémesis gravídica (HG). Hasta hace unos meses, se desconocía qué mecanismo hacía que las mujeres vomitaran durante el embarazo. Pero la Dra. Marlena Fejzo dio con el enigma, ella es una genetista estadounidense que se quedó embarazada de su primer hijo, en 1996, no le dio mucha importancia a los vómitos, aunque fueron tan persistentes y violentos que la tuvieron postrada en la cama durante semanas. “Es lo normal”, le decían. “¿No estarás exagerando?”, le preguntaban. Así que siguió vomitando en silencio.
Cuando la situación empeoró con el segundo embarazo, en 1999, empezó a preocuparse. “No podía moverme sin vomitar. No podía comer ni beber nada". Pero hacia el final ya nada funcionaba nada. Los médicos le dijeron que era un mecanismo para llamar la atención de su marido y sus padres. Ella apenas tenía fuerza para rebatirle nada. La mayoría de mujeres engordan unos cinco kilos en las primeras 15 semanas de gestación. Ella adelgazó. Al tercer mes acabó en silla de ruedas y finalmente empezaron a alimentarla a través de una sonda intravenosa. “Pero ya era demasiado tarde, mi bebé murió”.
Tras recuperarse emocional y físicamente, Fejzo volvió a su trabajo y decidió dedicar su carrera a descubrir la verdadera causa de su enfermedad. El miércoles 13 de diciembre se publicaba en la revista Nature el último estudio en el que ha participado.
Un estudio que habla sobre GDF15, una hormona que actúa sobre el tronco del encéfalo, que ha demostrado ser la implicada en las náuseas y los vómitos del embarazo, incluida su forma más grave, la hiperemesis gravídica (HG), pero aún falta una comprensión mecanicista completa . El estudio habla que la producción fetal de GDF15 y la sensibilidad materna a ella contribuyen sustancialmente al riesgo de HG. Se confirmaron que los niveles más altos de GDF15 en la sangre materna se asocian con vómitos durante el embarazo y HG. Utilizando espectrometría de masas para detectar una variante de GDF15 marcada naturalmente, se demostró que la gran mayoría de GDF15 en el plasma materno deriva de la unidad fetoplacentaria. Al estudiar a los portadores de variantes genéticas raras y comunes, encontramos que los niveles bajos de GDF15 en el estado no embarazada aumentan el riesgo de desarrollar HG. Por el contrario, las mujeres con beta-talasemia, una afección en la que los niveles de GDF15 son crónicamente altos, reportan niveles muy bajos de nauseas. En ratones, la respuesta aguda de ingesta de alimentos a un bolo de GDF15 está influenciada bidireccionalmente por niveles previos de GDF15 circulante de una manera que sugiere que este sistema es susceptible a la desensibilización. Nuestros hallazgos respaldan un supuesto papel causal del GDF15 de origen fetal en las náuseas y los vómitos del embarazo humano, siendo la sensibilidad materna, al menos en parte determinada por la exposición a la hormona antes del embarazo, una influencia importante en su gravedad.

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