La dieta antiinflamatoria, clave para mejorar la fertilidad y reducir complicaciones del embarazo
La dieta es un factor modificable que permite a las parejas mejorar su fertilidad.No solo aporta nutrientes,sino que regula el sistema inmunitario y reduce la inflamación

La evidencia científica muestra que los patrones dietéticos de alta calidad, como la dieta mediterránea o las dietas antiinflamatorias, se asocian con una mayor fecundabilidad y mejores tasas de embarazo clínico y nacimiento vivo, tanto en concepción natural.
La dieta antiinflamatoria se caracterizan por un alto consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, pescado y aceite de oliva, y una baja ingesta de ultraprocesados, carnes rojas y grasas trans. En el extremo opuesto se sitúa la denominada Western Diet, asociada a un mayor riesgo de infertilidad tanto femenina como masculina.
Aunque los mecanismos exactos aún se investigan, uno de los principales vínculos entre alimentación y fertilidad parece ser la inflamación crónica de bajo grado, implicada en alteraciones de la ovulación, la calidad de los gametos y la implantación embrionaria.
“Hoy sabemos que lo que tradicionalmente llamábamos ‘dieta saludable’ tiene un profundo efecto inmunomodulador. Reducir la inflamación sistémica es clave para optimizar la función ovárica y crear un entorno adecuado para la implantación”, afirma Santamaría.
Un metaanálisis publicado en 2025, con más de 17.000 participantes, confirmó que las mujeres que siguen patrones dietéticos más antiinflamatorios presentan significativamente menos problemas de fertilidad que aquellas con dietas proinflamatorias. En este contexto, la dieta mediterránea se consolida como el modelo con mayor evidencia científica.
Los beneficios de una alimentación antiinflamatoria no se limitan a la concepción. Durante la gestación, este tipo de dieta se asocia con un menor riesgo de complicaciones obstétricas graves como la preeclampsia, la diabetes gestacional o el parto pretérmino.
“Estas complicaciones comparten un denominador común: una respuesta inmunitaria alterada. La dieta puede ayudar a modularla y favorecer un embarazo que llegue a término en las mejores condiciones”, apunta la nutricionista.
Por el contrario, y pese a su popularidad, el uso rutinario de suplementos nutricionales para mejorar la fertilidad no cuenta, por ahora, con un respaldo científico sólido. “Algunos antioxidantes muestran resultados prometedores en perfiles muy concretos, pero la evidencia es limitada. La suplementación debe ser siempre individualizada y nunca sustituir a una alimentación saludable”, advierte Beatriz Santamaría.

El SOP cambia de nombre a SOMP: un nuevo consenso global redefine el síndrome de ovario poliquístico
El síndrome de ovario poliquístico (SOP), una de las alteraciones endocrinas más frecuentes en mujeres en edad reproductiva, ha sido oficialmente renombrado como síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP) , traducido del inglés Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome (PMOS).

Aunque sus conclusiones subrayan las limitaciones de la evidencia disponible en aquel momento, una lectura en profundidad permite destacar también aspectos muy positivos, especialmente en relación con el Método de Ovulación Billings® La revisión Cochrane señala que no existe suficiente evidencia de alta calidad para determinar con precisión la eficacia anticonceptiva de estos métodos. Sin embargo, este dato debe interpretarse en su contexto: los métodos de reconocimiento de la fertilidad, como Billings, no son intervenciones pasivas, sino procesos educativos que requieren aprendizaje, motivación y participación activa de la pareja. Esta característica, lejos de ser una debilidad, constituye uno de sus principales valores. La dificultad para diseñar ensayos clínicos tradicionales refleja precisamente la naturaleza personalizada y dinámica del método, que se adapta a cada mujer y a cada ciclo. El valor diferencial del Método de Ovulación Billings® Dentro de los métodos analizados, el Método de Ovulación Billings® presenta características que lo sitúan en una posición especialmente sólida: Base fisiológica clara y observable: se fundamenta en la observación del moco cervical, un biomarcador directo de la fertilidad femenina. Aplicabilidad universal: puede utilizarse en distintas etapas de la vida reproductiva, incluyendo ciclos irregulares, lactancia o premenopausia. Ausencia de efectos secundarios: al no requerir intervención hormonal ni dispositivos, respeta plenamente la fisiología del cuerpo. Estos aspectos, aunque no siempre cuantificables en términos de ensayos clínicos clásicos, son altamente valorados tanto por usuarias como por profesionales. Uno de los puntos clave que emerge indirectamente de la revisión es que estos métodos no solo buscan evitar o lograr un embarazo, sino también fomentar el conocimiento del propio cuerpo. El Método Billings, en particular, promueve: Autoconocimiento y alfabetización en salud femenina, c orresponsabilidad en la pareja, t oma de decisiones informadas. En un contexto sanitario donde cada vez se valora más la medicina centrada en la persona, estos elementos adquieren una relevancia creciente. La importancia de la enseñanza estructurada La revisión Cochrane también pone de manifiesto que muchos de los resultados variables en eficacia están relacionados con la calidad de los estudios y el seguimiento de los participantes. Esto refuerza un aspecto clave del Método Billings®: la necesidad de una formación adecuada y acompañamiento por monitores cualificados. Cuando el método se enseña de manera estructurada y con seguimiento personalizado, diversos estudios han mostrado tasas de eficacia elevadas en uso correcto. Esto sugiere que el factor determinante no es tanto el método en sí, sino la calidad de su enseñanza. Un campo en evolución Desde la publicación de la revisión en 2004, la investigación en métodos de reconocimiento de la fertilidad ha avanzado, incorporando nuevas perspectivas como la experiencia de las usuarias, la adherencia y la integración en la salud reproductiva global. En este sentido, el Método de Ovulación Billings® continúa consolidándose como una opción válida, especialmente para quienes buscan un enfoque natural, respetuoso y basado en el conocimiento del propio cuerpo. Conclusión La revisión Cochrane de 2004 no debe interpretarse como una descalificación de los métodos basados en la fertilidad, sino como una llamada a mejorar la calidad de la investigación en este ámbito. Al mismo tiempo, permite poner en valor las fortalezas del Método de Ovulación Billings®: su base científica, su enfoque educativo y su capacidad para empoderar a las mujeres y a las parejas. En un panorama de creciente interés por alternativas naturales y personalizadas, el Método Billings® se presenta no solo como una herramienta de planificación familiar, sino como una propuesta integral de salud y conocimiento.








